Hace unos días os hablábamos de que en 2019 podría llegar el Samsung X, o lo que sería el próximo smartphone plegable de la marca surcoreana. Parece que los rumores cobran aún más sentido gracias a que la propia Samsung ha anunciado en un comunicado de prensa que, su display OLED plegable, ha sido certificado por UL (UnderWriters Laboratories). Esta empresa se encarga de certificar pruebas oficiales de la OSHA, es decir, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos.

Lo mejor de todo esto es que ya está lista para venderse al consumidor, por lo que veremos este tipo de pantallas flexibles e irrompibles, dentro de muy poco tiempo en nuestra tecnología más cotidiana.

¿Qué ofrece esta nueva pantalla irrompible y plegable de Samsung?

Samsung ha dicho que esta nueva pantalla no solo se aplicará a los teléfonos inteligentes, sino que también trabajarán en el desarrollo de la pantalla para encontrar el mercado viable con otros productos electrónicos como: consolas, vehículos, Tablet-PC, dispositivos militares móviles, etc.

Samsung en su comunicado aprueba que su pantalla es a prueba de martillo:

“De acuerdo con UL, la pantalla irrompible desarrollado por Samsung Display pasó la prueba de durabilidad en tiempo real rigurosa que se basa en las normas militares establecidas por el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Después de una prueba de caída se administra a 1,2 metros (cerca de 4 pies) sobre el suelo 26 veces en sucesión, y se acompañan de alta (71 grados) y (-32 grados) pruebas de baja temperatura, el panel irrompible Samsung continuó funcionando normalmente sin dañar su parte frontal, los lados o bordes.”

Samsung quiere tener la mejor pantalla. Dureza y resistencia son la clave

Está claro que los surcoreanos quieren renovar el inventario de sus pantallas para el año 2019. Apple es la que más le pisa siempre, pero desde Samsung tienen la arma perfecta para combatir. Ahora toca esperar a ver si dichas pantallas irrompibles tienen una calidad decente, todo apunta a que sí.

Para terminar, Samsung también realizó pruebas a 1.8 metros de altura (casi 6 pies) dejando caer la pantalla. Esta altura es significativamente más alta que el estándar militar de los EE.UU. ¿El resultado? el panel OLED tras el golpe contra el suelo, funcionaba correctamente y sin ningún rasguño.